Ciencia Divertida
utiliza metodologías basadas en la participación de los estudiantes y en la presentación dramatizada. De esta forma, el aprendizaje de la ciencia pasa a ser divertida, apasionante e inolvidable. Se trata de conseguir una vivencia de cada uno de los aspectos que se tratan, dejando de lado el aprendizaje de meras técnicas.
Este sistema utiliza la estructura de la psicología de Vygotsky, el método TPR (Total Physical Resonse), PNL (Programación Neurolinguística) y PQS (Plonsquy Question System), que favorece la motivación, creatividad, autoestima, así como la integración del conocimiento científico.
Todos estos elementos se entremezclan en la representación dramática de los contenidos por parte del animador y, por supuesto, con la espectacularidad de los experimentos, de forma que se consigue un aprendizaje multimodal.